El hogar de las palomas que atardecen
Hace dos años que abrí el libro El hogar de las palomas que atardecen de Salvador Vizcarra Schumm, libro ganador en la categoría de Cuento, de Fondo Editorial de Baja California en la edición de 1995, pero me topé con el primer texto titulado "De las razones pletóricas del título", un texto que a mi parecer predispone tanto en el ánimo de lector como a manera de juicio de tercero, y afecta al contenido, jugoso premio que uno pretende alcanzar ya. Después de leerlo comprendí, porque debo aclarar que el autor tiene una fuerza contundente de envolvimiento, las razones pletóricas del título, pero perdí el ánimo de continuar el libro. Posiblemente me entiendan.
Pasaron dos años, lapso en que leí otros libros menos éste, y como sucede siempre con los asuntos pendientes, fui olvidando el libro en mi pequeño librero. Hasta hace unos días lo hallé o me halló de nuevo mientras buscaba un libro para hacer frente a las tempestades del tiempo. En esta ocasión no estaba dispuesto a leer el primer texto porque deseaba saber el contenido del libro, los cuentos. Entonces me fui al Índice y me brinqué al título de "Hay yonkes que no hacen ruido" y haz de cuenta que caí en otra dimensión. Devoré el cuento, maravillosa forma de tratar el tema de la muerte o lo que parece muerte según el sitio y en el momento donde te encuentres, con un final que te hace reír de ti mismo.
Luego siguieron los cuentos "Otoño que se detuvo en un billar" que nos lleva a la reflexión de esto en lo que hemos caído, "El muchacho era simpático" un cuento que te hace reír a carcajadas mientras tu subconsciente construye el mundo de una solterona muy de alcurnia, "En algún lugar" te deja con la dolorosa duda de que de veras en algún lugar puede hallarse alguien que está dispuesto a apostar su vida para que tu pierdas la tuya, "Vine sin ojos" momentos somnolientos de una resaca, "Puños de hierro", Crónica e informe de lo acaecido a un heredero ¿imperial?", "Cornudo... cornudo (Su única defensa)", "El muerto", "Filibustero" me encantó esa parte donde el Profesor Luis ¿Humberto? Crosthwaite saludo a Don Fernán y se ríen de las tranzas del viejo a los gringos, y "Cuéntame una de toreros" una bofetada utópica para los sanguinarios que protagonizan un espectáculo de sacrificios en las Plazas.
En fin, puedo decir que si alguien me hubiera advertido de ese texto titulado "De las razones pletóricas del título, de estos cuentos ya hubiera hablado desde hace mucho, pero nunca es tarde. Como tampoco es tarde para hacerte la invitación de que si eres de los que juzgamos el contenido por las primeras páginas de un libro (cosa que quizá no debiéramos hacer), entonces cuando tengas el libro El hogar de las palomas que atardecen en tus manos, bríncate el texto ya bastante mencionado aquí.
P.D. No soy crítico, todo esto es a decir de un lector aficionado. No pretendo hacer ningún juicio sobre dicho libro que no sea palabra de lector. Saludos.
Recién me entero de esta reseña hecha a uno de mis libros. Me gustó. Lo positivo y lo negativo me gustaron. Gracias. Bueh… a quien le corresponda ‒¿tal vez a Florentino?‒, va mi sincero agradecimiento. No esperaba que alguien en el mundo se interesara por mi trabajo literario. Hizo que me sintiera importante, cuando en realidad no, ni nunca. De nuevo: ¡Gracias!
ResponderEliminarAtte.- Salvador Vizcarra Schumm.
P.O. Box # 197-92249.
Heber, Ca. USA.
Saludos, Chava, siendo sinceros, tampoco pensé que alguien leyera mi blog, pero me da gusto que hayas llegado a él. Espero poder tener más libros tuyos para seguir leyendo y hablando de ellos. Atte. Florentino Solano
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